Hace más de medio siglo que existe una denominación que es sinónimo de pureza, calidad y excelencia en el procesamiento del café de esta tierra. El sello Café de Colombia es un distintivo que no solo sumó valor al trabajo de más de 556.000 familias caficultoras, también añadió un nuevo elemento a la lista de símbolos de nuestra idiosincrasia.
Lo que comenzó en 1960 como una estrategia de la Federación Nacional de Cafeteros para diferenciar el origen que indica la calidad superior del café 100% colombiano en los mercados internacionales, terminó convirtiéndose, con el paso de los años, en la promesa de una forma de hacer las cosas. A 66 años de su creación, el sello “Triángulo de la Calidad Café de Colombia” representa más que una promesa de calidad y excelencia, carga con los valores de disciplina y tenacidad de las más de 556.000 familias caficultoras familias caficultoras de Buencafé.
Detrás de cada empaque que lleva el distintivo se encuentran miles de historias de trabajo paciente en las montañas de muchos territorios colombianos. Hoy son más de 850 marcas las que orgullosamente portan el sello 'Café de Colombia' que ha llegado a ser, uno de los íconos/imágenes más representativas de Colombia hacia el exterior. Cuando un consumidor encuentra este sello en un producto no solo está identificando un café de origen 100% colombiano; también está reconociendo también una tradición construida sobre valores como la disciplina, el esfuerzo, la innovación constante y el amor por la tierra.
A medida que la reputación del café colombiano crecía en el mundo, también lo hacía la importancia de proteger aquello que lo hacía único. Uno de los hitos más importantes de este recorrido llegó con el reconocimiento de Café de Colombia como Denominación de Origen 2005, hecho que estrechó relación entre el territorio colombiano y sus condiciones naturales con las características únicas de su café.
El sello ‘Café de Colombia' ha evolucionado año tras año hasta convertirse en lo que es hoy: una herramienta de garantía para consumidores y productores, que permite identificar productos elaborados con café 100% colombiano y salvaguardar la autenticidad de un origen reconocido globalmente por su calidad, pero también, un símbolo que genera identificación en todos los colombianos y que crea una referencia inequívoca a valores que nos representan a todos.
Como era de esperarse, el mejor café liofilizado 100% colombiano, Buencafé, cuenta con la garantía de calidad del sello Café de Colombia. Esto significa que los consumidores de más de 60 países alrededor del mundo pueden confiar en la excelencia del producto que beben en las mañanas, pues portan una insignia intachable con más de 60 años de historia.
Hoy, más de seis décadas después de su creación, el sello ‘Café de Colombia' sigue siendo una de las expresiones más reconocidas de la identidad nacional. Presente en cientos de marcas alrededor del mundo, continúa garantizando autenticidad, calidad y origen, al tiempo que ayuda a que el valor generado por el café regrese a quienes hacen posible cada cosecha: las familias caficultoras colombianas.